COMITE COORDINADOR DE

CENTROS DE MEDICINA HIPERBÁRICA

Co-fundador del European Committee for Hyperbaric Medicine

 

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Logotipo CCCMH  

 

En el momento actual, la proliferación de centros hiperbáricos puede producir una cierta confusión a la persona que busca información sobre la utilidad y las limitaciones de esta tecnología. La documentación al alcance del público es muy variada y puede dar lugar a desconcierto, pues los datos facilitados por algunos centros difieren significativamente de otros. No todos aplican las mismas normativas, ni siguen procedimientos equivalentes, ni adoptan siempre las indicaciones y recomendaciones de seguridad emitidas por las instituciones internacionales de mayor prestigio. En esta situación, es ahora más necesaria que nunca la existencia de un foro independiente que facilite información veraz, ecuánime, y sin conflicto de intereses, cuyo objetivo no sea la propaganda sino el control de calidad. CCCMH4

El Comité Coordinador de Centros de Medicina Hiperbárica (CCCMH) se creó el 4 de junio de 1988, como asociación civil sin afán de lucro para establecer un vínculo de relación y coordinación entre los Centros que utilicen Cámaras Hiperbáricas Mono o Multiplaza con finalidad médica asistencial, docente o investigadora. Está inscrito en el Servicio de Asociaciones del Ministerio del Interior con el Número Nacional 89.786.

Un miembro del CCCMH es delegado médico de España en el European Diving Technology Committee (EDTC), en el European Committee for Hyperbaric Medicine (ECHM) y en el Programa COST-B14 de la Comisión Europea de Cooperation on Sience and Technology (COST). El CCCMH ha colaborado de forma activa en la redacción del European Code of Good Practice in Hyperbaric Medicine. El CCCMH mantiene relaciones regulares con la Undersea & Hyperbaric Medical Society (UHMS), con la European Underwater and Baromedical Society (EUBS), y con la Fundación del International Congress on Hyperbaric Medicine.

Según consta en sus Estatutos, los objetivos del CCCMH son los siguientes :

 

Como complemento de los datos anteriores, el CCCMH comparte también los siguientes objetivos :

La afiliación al CCCMH está restringida a Jefes de Servicio, Directores, Responsables o sus legítimos representantes designados al efecto, de los Centros de Medicina Hiperbárica, activos, operativos y en funcionamiento, de todo el Estado Español, en número máximo de un representante por centro.

RECORDATORIO HISTORICO

Se facilita la versión multilingüe que se ofreció en 1988 en la que se explicaban los objetivos del CCCMH en Castellano, Catalán, Euskera, Galego, Francés, e Inglés. (Pulse sobre la miniatura para obtener el documento en PDF).

          

POSICION DEL CCCMH EN EL SIGLO XXI

En el momento actual, el CCCMH no adopta la fórmula de asociación colegiada de representantes. Se ha convertido en un COMITÉ DE EXPERTOS como órgano consultivo formado por especialistas de formación, competencia y fiabilidad garantizadas, que analizan, verifican, y valoran las ventajas, los riesgos, y los beneficios de la aplicación de Oxígeno a presión elevada en una cámara hiperbárica, ya sea de forma individual en un dispositivo para una sola persona, o colectiva con posibilidad de asistencia médica y/o intensiva en el interior de una cámara de mayor tamaño. Como requisito prioritario, el CCCMH vela por la aplicación de las recomendaciones del Comité Europeo de Medicina Hiperbárica (ECHM) y los procedimientos y medidas de seguridad especificados en el Código europeo de buenas prácticas en Medicina hiperbárica (ECGPHM).

En el CCCMH no existe la figura de Presidente o Director, sino que todos los acuerdos se establecen de forma consensuada y anónima entre sus miembros. Solamente cuando, por imperativo legal, es necesaria la firma o la asistencia de un representante oficial, el CCCMH designa un portavoz que transmite la opinión o el acuerdo  del colectivo.

INDICE

 Página principal

 Recordatorio histórico

 Posición del CCCMH en el siglo XXI

 Definiciones

 Abreviaturas

 Requisitos imprescindibles de los Centros de Medicina Hiperbárica

 Requerimientos funcionales y operativos de los Centros afiliados

 Perfil académico del especialista hiperbárico

 Personal integrante del centro de Medicina hiperbárica

 Relación de centros de Medicina hiperbárica

 Marco legal de la Oxigenoterapia hiperbárica

 Tipos de Cámaras hiperbáricas

 Mecanismo básico de acción de la Oxigenación / Oxigenoterapia hiperbárica

 Indicaciones de la Oxigenación / Oxigenoterapia hiperbárica

 Efectos secundarios de la Oxigenación / Oxigenoterapia hiperbárica

 Contraindicaciones de la Oxigenación / Oxigenoterapia hiperbárica

 Precauciones técnicas del tratamiento hiperbárico

 Impacto económico

 Control de calidad de los Centros de Medicina hiperbárica

 Noticias - Información (Espacio de contenido variable)

 REVISTA VIRTUAL DE MEDICINA HIPERBÁRICA (Fuente bibliográfica en español - Enlace externo)

DEFINICIONES

CAMARA DE DESCOMPRESION       

Es un dispositivo hermético y presurizable, apto para ocupación humana, utilizado para realizar operaciones de soporte en instalaciones y empresas de buceo, tuneladoras, centrales nucleares, escuelas, y otras formas de actividad humana a presión diferente de la atmosférica, como complemento y ayuda a los procedimientos de compresión/descompresión. No está permitido aplicar tratamientos a personas accidentadas o enfermas en cámaras de descompresión, pues además del riesgo implícito de errores de diagnóstico y de procedimiento, sería una forma de intrusismo y ejercicio ilegal de la Medicina.

CAMARA HIPERBARICA

Es un dispositivo hermético y presurizable, rígido o flexible, de materiales diversos, dimensiones y forma variables, capaz de mantener una presión varias veces superior a la atmosférica permitiendo condiciones de habitabilidad y confort para ser ocupada por personas sanas o enfermas. Su finalidad es aplicar tratamientos con aire presurizado y/o con oxígeno medicinal a una presión superior a la atmosférica, con finalidad docente, investigadora, o terapéutica para enfermedades o accidentes, incluidos los trastornos disbáricos de los buceadores y personal que utiliza cámaras de descompresión con aire comprimido u otros gases. Puede ser MONOPLAZA, para ser ocupada por una sola persona, o MULTIPLAZA para varias personas simultáneamente. La norma europea UNE-EN14931 define las cámaras hiperbáricas como utensilios sanitarios sometidos a una marca EC específica, con independencia de la marca que le corresponde como recipiente de presión. Su utilización en Medicina requiere además la autorización de la Dirección general de recursos sanitarios o institución acreditadora correspondiente en el área de utilización.

TERAPÉUTICA HIPERBÁRICA

Modalidad de terapéutica médica que consiste en la utilización de una cámara hiperbárica a una presión superior a la atmosférica para el tratamiento de enfermedades, ya sea con oxígeno o con aire presurizados.

OXIGENACIÓN HIPERBÁRICA

Procedimiento de aumento del contenido del oxígeno, en la sangre y en los tejidos, obtenido al respirar oxígeno dentro de una cámara hiperbárica, con el objeto de mejorar, restablecer, o potenciar las condiciones fisiológicas y/o lo mecanismos autónomos de defensa del organismo.

OXIGENOTERAPIA HIPERBÁRICA

Utilización de presiones elevadas de oxígeno dentro de una cámara hiperbárica para el tratamiento o la prevención de determinadas enfermedades. El consenso general es que el término OHB debe reservarse para incrementos de presión como mínimo superiores al 50% de la atmosférica local, en exposiciones de como mínimo 60 minutos de duración, con exclusión de los períodos de compresión y descompresión.

SESIÓN DE TRATAMIENTO

Período de tiempo durante el cual un enfermo está sometido a una terapéutica hiperbárica.

TRATAMIENTO HIPERBÁRICO

Conjunto de las sesiones que un paciente recibe para el tratamiento hiperbárico de su enfermedad.

TANDAS DE TRATAMIENTO

Conjunto de las sesiones que se aplican a un paciente en períodos de tiempo separados para tratamiento de un mismo proceso.

ABREVIATURAS

        CCCMH    Comité coordinador de centros de Medicina hiperbárica

             CMH    Centro de Medicina hiperbárica

           COST    Programa europeo de Cooperación en Ciencia y tecnología (Cooperation on Science and Technology). El COST-B14 estuvo dedicado a la Medicina Hiperbárica

                EC    Comisión europea (European Commission)

          ECHM    Comité Europeo de Medicina Hiperbárica (European Committee for Hyperbaric Medicine)

     ECGPHM    Código europeo de buenas prácticas en Medicina hiperbárica (European Code of Good Practice in Hyperbaric Medicine)

             ECN    Comisión europea de normalización (European Comission for Normalization)

           EDTC    Comité europeo de expertos en Tecnología subacuática (European Diving Technology Committee)

           EUBS    Sociedad europea de Medicina subacuática e hiperbárica (European Underwater and Baromedical Society.  Anteriormente European Undersea Biomedical Society)

            ICHM    Congreso internacional de Medicina hiperbárica (International Congress on Hyperbaric Medicine)

OHB / OHBt    Oxigenoterapia hiperbárica / Oxigenación hiperbárica. En lengua inglesa, se añade una "T" a sus siglas HBO cuando se refieren a la aplicación terapéutica del oxígeno hiperbárico. En español, solemos utilizar ambas siglas indistintamente.

          UHMS    Sociedad (norteamericana) de Medicina subacuática e hiperbárica (Undersea & Hyperbaric Medical Society)

             UNE    Normativa europea unificada (European Unified Norm)

REQUISITOS IMPRESCINDIBLES DE LOS CENTROS DE MEDICINA HIPERBARICA

  1. Centro de Medicina hiperbárica operativa, registrado, y confirme con la legislación española y europea.
  2. Instalación hiperbárica que reúne todos los requisitos mínimos de seguridad emitidos por el ECHM, el ECGPHM, y/o en documentos UNE específicos.
  3. Titularidad y Dirección de un Médico con titulación universitaria de Medicina Subacuática e Hiperbárica, expedida por una Facultad de Medicina de una Universidad de la Unión Europea, con relación profesional permanente o temporal, ya sea en régimen fijo o de localización.
  4. Integración física o funcional en un Centro médico hospitalario.

REQUERIMIENTOS FUNCIONALES Y OPERATIVOS DE LOS CENTROS DE MEDICINA HIPERBARICA

Utilización de cámaras hiperbáricas Multiplaza o Monoplaza con finalidad asistencial, terapéutica, o investigadora.

  1. Aplicación de indicaciones terapéuticas aceptadas por el ECHM o por la UHMS.
  2. Prohibición de aplicar Oxigenoterapia Hiperbárica en indicaciones no aceptadas, o vetadas por el ECHM o por la UHMS.
  3. Dotación y disponibilidad de personal facultativo, técnico, o auxiliar, de acuerdo con los estamentos profesionales, les atribuciones, y la formación especializada que se especifica en el European Code of Good Practice in Hyperbaric Medicine.

PERFIL ACADEMICO DEL ESPECIALISTA HIPERBARICO

La Subcomisión de Docencia del Comité europeo de Medicina hiperbárica definió en 1994 el programa unificado de formación del personal sanitario de los Centros de Medicina Hiperbàrica para todos los países de la UE, en tres niveles de calificación. Los niveles D1 y H1 corresponden a la iniciación y adquisición de conocimientos básicos en Medicina Subacuática y en Medicina Hiperbárica. Los niveles D2 y H2 establecen el nivel universitario y profesional mínimo exigible para prestar servicio profesional en un Centro de Medicina Hiperbárica bajo la dirección y tutela de un Experto/Consultor en posesión del nivel D3 y/o H3. El ECHM revisa y actualiza este programa de forma continua.

Por supuesto, no es aceptable que un médico sea buceador para acreditarlo como experto en Medicina Subacuática. De la misma forma que si un médico sufre una Apendicitis, una vez curado no se le otorga el título de especialista en Cirugía. No debemos olvidar que los accidentes disbáricos pueden ser mucho más graves que las Apendicitis y que, a diferencia de éstas, no se estudian en la carrera de Medicina.

PERSONAL INTEGRANTE DEL CENTRO DE MEDICINA HIPERBARICA

Según especificaciones del European Code of Good Practice in Hyperbaric Medicine, el personal mínimo de un centro de Medicina Hiperbárica (CMH) es el siguiente.

UTILIZACIÓN DE CÁMARAS HIPERBÁRICAS MULTIPLAZA.

-       1 Médico especialista universitario en Medicina Subacuática e Hiperbárica con nivel 2D y 2H ECHM.

-       1 Asistente sanitario con formación especializada como enfermera/o hiperbárico.

-       1 Operador de cámara hiperbárica, que asumirá las funciones de responsable de seguridad y mantenimiento de la instalación.

En función de la frecuentación del centro y del volumen de la instalación, el CMH podrá disponer de más médicos, enfermeros, y operadores de cámara hiperbárica, así como de acompañantes hiperbáricos o auxiliares sanitarios.

Un médico, un enfermero/a, o un auxiliar sanitario, deben acompañar a los enfermos dentro de la cámara hiperbárica en todas las sesiones de tratamiento.

UTILIZACIÓN DE CÁMARAS HIPERBÁRICAS MONOPLAZA.

-       1 Médico especialista universitario en Medicina Subacuática e Hiperbárica con nivel 2D y 2H ECHM. que deberá estar presente en el centro durante toda la duración del tratamiento, en la inmediata proximidad de la cámara hiperbárica.

-       1 Asistente sanitario con formación especializada como enfermera/o hiperbárico. Podrá asumir alternativamente las funciones de operador de cámara.

En el caso de que fuera el médico el que asumiera las funciones de operador de cámara, su dedicación a esta función sería plena durante ese período de tiempo, y otro médico especializado debería estar presente durante la sesión de tratamiento, en la inmediata proximidad de la cámara hiperbárica. No está permito asumir simultáneamente ambas actividades y funciones.

RELACION DE CENTROS DE MEDICINA HIPERBARICA

Los listados de Centros de Medicina hiperbárica son una arma de doble filo pues las omisiones accidentales pueden ser frecuentes, igual que las inclusiones inadecuadas. Además la disponibilidad de un Centro de Medicina Hiperbárica cambia con frecuencia debido a los procedimientos reglamentarios de verificación, control, y seguridad al que obligatoriamente se someten las cámaras hiperbáricas periódicamente, así como en el caso fortuito de avería técnica de algún elemento del Sistema hiperbárico. La tecnología informática actual dispone de medios suficientes para obtener esas relaciones que pueden ser fácilmente cotejadas con las especificaciones anteriores. El CCCMH se abstiene de facilitar listas que serían inevitablemente incompletas o inadecuadas.

MARCO LEGAL DE LA OXIGENOTERAPIA HIPERBARICA

Todo compartimento presurizable, en su condición de recipiente o espacio cerrado sometido a presión, debe en primer lugar estar identificado según la normativa europea y española de equipos a presión. Esta certificación sólo acredita que el dispositivo resiste la presión, y es la misma aplicable a botellas de buceo, bombonas de gases médicos, domésticos o industriales, y cámaras hiperbáricas de todo tipo.

La norma europea UNE-EN 14931 sobre Cámaras hiperbáricas define las variedades y características funcionales y requisitos de seguridad y ensayo de los recintos presurizables para ocupación humana. Las cámaras hiperbáricas asistenciales, tanto si son multiplaza como monoplaza, están consideradas a todos los efectos como un Dispositivo médico sanitario sujeto a una Marca y registro EC médico específico.

El Real Decreto 1277/2003 que reglamenta la autorización de centros y establecimientos sanitaros, define un centro de Medicina Hiperbárica como “unidad asistencial vinculada a un centro hospitalario, que bajo la responsabilidad de un médico, con formación especializada, tiene como finalidad la administración de oxígeno puro al organismo, en un medio presurizado, con fines diagnósticos o terapéuticos”.

El European Code of Good Practice regula la utilización de cámaras hiperbáricas multiplaza o monoplaza con finalidad terapéutica de una forma segura, eficaz, y fiable. Este documento repasa todos los aspectos de la aplicación de OHB desde la cámara en sí misma, sus anexos, accesorios, y recambios, junto a consideraciones relativas al personal o material que se introduce dentro de la cámara. Incluye listados de procedimientos y materiales que se clasifican en recomendables, autorizados, y prohibidos. Define el personal mínimo integrante de un equipo de trabajo que utilice cámaras multi o monoplaza, así como sus requisitos académicos, acreditación, dedicación, formación continuada, régimen de trabajo, y presencia. Si se utilizan cámaras multiplaza, la dotación mínima es un médico con formación especializada, un enfermero(a) o asistente sanitario, y un operador de cámara, llamado popularmente “camarista”. Si la cámara es monoplaza, la manipulación de los mandos y controles puede ser realizada por el sanitario o incluso el médico, pero no es posible desempeñar ambas funciones ‒sanitario y camarista‒ al mismo tiempo. En ambos tipos de centro, el médico responsable debe estar presente en la unidad durante toda la duración de la actividad y en la inmediata proximidad de la cámara.

Además de las certificaciones individuales de la cámara, para llevar a cabo una actividad terapéutica asistencial en humanos, el Centro hiperbárico requiere, la autorización, inspección, y acreditación de la oficina sanitaria competente que recibe diferentes denominaciones en cada comunidad. Por ejemplo, “Dirección general de inspección y ordenación de la comunidad de Madrid” o “Dirección general de recursos sanitarios de la Generalitat de Catalunya” o “Dirección General de Calidad, Investigación y Gestión del Conocimiento de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía”, o denominaciones equivalentes.

Para poder ejercer la Medicina hiperbárica de una forma legal y fiable, todo Centro de Medicina hiperbárica, debe disponer de la documentación, registros, y marcaje individual de la(s) cámara(s) con independencia de que sea(n) mono o multiplaza, así como de la documentación médica. Toda forma de ejercicio que no cumpla con estos requisitos debe ser considerada como fraudulenta.

TIPOS DE CAMARAS HIPERBARICAS

La primera delimitación corresponde al diseño básico y finalidad con que la cámara ha sido construida. El CCCMH no comenta las cámaras de descompresión que se utilizan en empresas de buceo profesional como complemento de actividades de descompresión e intervención submarina, los centros de buceo profesional de la industria del petróleo, ni las cámaras experimentales de laboratorios y estabularios, o las instaladas en plataformas de prospección petrolífera. Estas cámaras, además del registro como recipiente de presión están sometidas a normas específicas de sus departamentos correspondientes, como las Normas de seguridad para actividades subacuáticas, en su momento emitidas por el Ministerio de agricultura y pesca, y actualmente bajo competencia de la Dirección General de la Marina mercante.

Las cámaras hiperbáricas utilizadas para el tratamiento de accidentes, enfermedades y/o lesiones traumáticas ‒lo cual incluye los accidentes disbáricos de buceo‒ son dispositivos sanitarios sujetos a las normativas indicadas anteriormente. Existen múltiples modelos, formas, y dispositivos. En la actualidad ya no necesariamente son cilíndricas ni de acero. Hay grandes centros de Medicina Hiperbárica de diseño rectangular, o recintos hospitalarios completos presurizables. También hay cámaras flexibles, de lona impermeabilizada, o de componentes sintéticos como el Kevlar cuya resistencia a la presión es superior a la del acero. Es decir, el material utilizado, la forma, o el tamaño, no son requerimientos condicionantes. Cualquier material que resista la presión, y con la forma que el fabricante o el usuario estimen convenientes, será válido si ha superado las verificaciones correspondientes y respeta las normativas establecidas.

Por lo que hace referencia al número de personas que las utilizan, las cámaras hiperbáricas pueden ser MONOPLAZA, para un solo enfermo, o MULTIPLAZA que permiten tratamiento simultáneo de varios enfermos alojando al mismo tiempo personal sanitario dentro de la cámara. Las normativas europeas especifican que la cámara hiperbárica debe tener como mínimo dos compartimentos de presurización independiente. Los grandes centros suelen disponer de varias cámaras acopladas en un sistema modular, o bien una cámara única divida en dos o más compartimentos. La normativa española actual no específica la excepcionalidad de las cámaras monoplaza que son siempre de un solo compartimento; no obstante, la inclusión de referencias a las cámaras monoplaza en otros documentos europeos obliga a considerar implícita su aceptación mientras no sean objeto de una referencia especial.

Las CAMARAS MONOPLAZA son de volumen y precio unitario menores aunque considerando su disponibilidad, capacidad de trabajo, y calidad de la asistencia que prestan, el coste relativo es más elevado. Su gran ventaja es la mayor facilidad para obtener presiones parciales de oxígeno elevadas, siempre y cuando se suministre en circuito semiabierto y alta concentración, lo que descarta las cámaras que reciclan el oxígeno exhalado mediante filtros absorbentes del dióxido de carbono. Los distribuidores y comerciantes de estos dispositivos suelen alegar que su funcionamiento es más sencillo, lo cual es una falacia. Es efectivamente más fácil poner en funcionamiento una cámara monoplaza sin respetar las medidas de seguridad ni facilitar concentraciones de oxígeno elevado, ni tener cuidado de las necesidades del paciente durante el tratamiento. Pero es mucho más complicado prestar asistencia intensiva, monitorizar de forma continua el estado del paciente, y actuar de forma adecuada en caso de incidente.

Existe otra situación indefinida, que son las cámaras de gran tamaño, pero de un solo compartimento. La finalidad del diseñador no suele ser su utilización para varios pacientes simultáneos, sino facilitar que niños, o enfermos de características especiales, puedan tener un acompañante. La normativa que se aplica suele ser la de cámaras monoplaza. Es obvio que la legislación es confusa.

Las principales ventajas de las CÁMARAS MULTIPLAZA son la posibilidad de aplicar tratamiento simultáneo a varios enfermos, disponibilidad de establecer asistencia intensiva a los que precisan cuidados especiales (como ventilación mecánica en pacientes intubados) y la capacidad de prestar ayuda a cualquier paciente que sufra un problema durante el tratamiento. Mediante presurización independiente de los compartimentos, sanitarios y pacientes pueden entrar y salir de la cámara cuando sea necesario sin necesidad de interrumpir el tratamiento de los demás enfermos.

En relación a su actividad, las normas europeas establecen que un Centro de Medicina Hiperbárica (CMH) debe estar física o funcionalmente integrado en un centro hospitalario. La solución ideal y la de mayor versatilidad, es la ubicación del CMH en el interior de un hospital. No obstante, hay multitud de ejemplos en todo el mundo de grandes áreas hospitalarias englobadas en consorcios, asociaciones, o centros polivalentes, que utilizan diversos establecimientos sanitarios separados entre ellos a veces por distancias considerables, pero que en su conjunto forman una única institución asistencial. Dentro de este concepto tienen cabida incluso algunos de los más prestigiosos hospitales del mundo. Pero lo que no puede ser aceptable, desde ningún punto de vista, es la ubicación de cámaras hiperbáricas mono o multiplaza con finalidad médica asistencial en gabinetes médicos aislados, gimnasios, centros o empresas de buceo, o instituciones no esencialmente médicas. Sin embargo, esta lamentable situación tiene lugar en varias ubicaciones de la geografía española.

MECANISMO BASICO DE ACCION DE LA OXIGENACION / OXIGENOTERAPIA HIPERBARICA

Los efectos de la terapéutica hiperbárica dependen de leyes físicas fundamentales (Dalton, Henry, o Boyle-Mariotte) que como tales no tienen excepciones ni precisan demostración. El aumento de presión ambiental implica de forma indefectible la reducción de todo volumen gaseoso en proporción inversa a la presión absoluta, lo que establece su papel como tratamiento único y etiológico del embolismo gaseoso de cualquier origen.

En condiciones atmosféricas ideales, con un óptimo dispositivo hermético de oxigenación, y flujo muy elevado, el máximo valor de Presión arterial de oxígeno (PaO2) podría alcanzar los 640 mmHg, lo cual en la práctica es difícilmente asequible. Este es el límite a partir del cual el término de Oxigenación hiperbárica puede ser aplicado con rigor.

Si el aumento de presión se combina con una concentración de oxígeno inspirado del 100%, la PaO2 aumenta de forma lineal y cuando se alcanzan los 303,1 Pa (3ata) supera los 2000 mmHg. Sin embargo, el incremento del transporte plasmático de oxígeno no es lineal sino logarítmico puesto que una vez alcanzada la saturación de la hemoglobina, pasa directamente al estado de disolución plasmática que habrá multiplicado 23 veces su valor basal.

La tensión alveolar es también más elevada, lo que permite un intercambio de oxígeno más eficiente, por difusión simple a favor de gradiente, que puede substituir, con ventaja, la oxigenación hemoglobínica en algunas situaciones.

En algunas situaciones hipóxicas consideradas irreversibles, la hiperoxigenación plasmática combate la hipoxia tisular por varios mecanismos diferentes.

1.    Contrarresta la hipoxia reológica al facilitar la absorción del oxígeno plasmático en los estados de deficiente elasticidad eritrocitaria u otras alteraciones en que los hematíes no pueden penetrar en la circulación capilar.

2.    Restablece la Oxigenación hemoglobínica en determinados estados tóxicos con formación de carboxihemoglobina ‒cuya estabilidad es unas 240 veces más elevada que la de la Oxihemoglobina‒ por un mecanismo preso-dependiente que sólo la OHB bloquea con rapidez.

3.    Mantiene activa la respiración celular mitocondrial en las intoxicaciones por cianhídrico y/o por monóxido de carbono, u otros estados en que la cadena Citocromo-oxidasa A3 está bloqueada.

4.    Mejora la hipoxia metabólica de forma significativa en los estados o enfermedades en que existe un déficit o trastorno del intercambio o de la utilización del oxígeno hemoglobínico, el más conocido de los cuales es la Diabetes.

Los fenómenos anteriores son aplicaciones directas de leyes físicas fundamentales, como las de Dalton, Henry, o Boyle-Mariotte. Son, por tanto, mecanismos indefectibles que experimenta toda persona sometida a oxigenación hiperbárica, que no precisan demostración, sin que existan excepciones de ningún tipo. Sólo las formas clínicas de algunas enfermedades pueden ocultar de forma aparente los ineludibles efectos fisiológicos de la Oxigenación hiperbárica.

Desde el principio, las aplicaciones de la OHB se ampliaron de forma sorprendente, y cada vez con mayor frecuencia, se comunicaron resultados favorables en nuevas enfermedades o estados patológicos difíciles de correlacionar con los mecanismos básicos de la oxigenación en general. Es necesario, sin embargo, recordar que hay pocos procesos en fisiología humana en los que el oxígeno no tenga un papel determinante. Y afortunadamente, la investigación en Medicina hiperbárica es constante y de muy alto nivel y aporta respuesta a casi todas las incógnitas.

La formación de antioxidantes naturales frente a una simple exposición hiperbárica es tan exuberante que el estrés oxidativo de la OHB es netamente inferior al de una sesión ordinaria de oxigenoterapia a presión atmosférica, hasta el punto de que la OHB se utiliza en la prevención de los Síndromes de isquemia-reperfusión. Otro avance importante ha sido observar el importante aumento de la síntesis de células progenitoras, y entre 16 y 26 veces de la movilización de células madre hematopoyéticas CD34+, cuando el procedimiento ha incluido altas presiones de oxígeno. Este hallazgo está en fase exclusivamente experimental y en la actualidad no está fundamentado pensar que la aplicación de OHB tenga ninguna utilidad para las personas en que se aplican estos procedimientos.

El alto contenido plasmático de oxígeno junto al intercambio tisular a favor de gradiente, condicionado al aumento significativo de la tensión alveolar de difusión que sólo es posible dentro de una cámara hiperbárica, hacen posible algunos mecanismos especiales desconocidos en otros campos de la terapéutica. En la práctica clínica, la administración de oxígeno a presión atmosférica, aunque fuera a alta concentración, y la Oxigenoterapia hiperbárica son dos terapéuticas diferentes en esencia y en resultados, que solamente comparten un topónimo común que a menudo da lugar a confusiones.

INDICACIONES DE LA OXIGENACION / OXIGENOTERAPIA HIPERBARICA

Son muy variadas y están sometidas a frecuentes matizaciones y ligeras fluctuaciones en función de las adquisiciones y conocimiento científicos más actuales y relevantes, así como de la continua investigación llevada a cabo en centros especializados. El CCCMH no emite listado de indicaciones preferentes, sino que remite los lectores a documentos especializados disponibles en la literatura médica internacional. Asimismo, en los Centros médicos autorizados, de fiabilidad contrastada, y experiencia garantizada podrán obtener esta información correcta y actualizada.

La Oxigenoterapia hiperbárica es muy útil en situaciones de urgencia, junto a las demás medidas que el enfermo precise y siempre en contorno hospitalario, para enfermedades potencialmente graves, o muy graves, como las Intoxicaciones agudas por monóxido de carbono, las Enfermedades necrotizantes de partes blandas, las Perdidas súbitas de visión a causa de una oclusión de la arteria central de la retina, la Sordera de aparición súbita, además de los accidentes disbáricos de todo tipo.

Es recomendable aplicar Oxigenación hiperbárica, junto a las demás medidas que el enfermo precise y siempre en contorno hospitalario, en situaciones de alto riesgo hipóxico, como las secuelas indeseables de la Radioterapia en los huesos, partes blandas o mucosas (cistitis, proctitis, vaginitis, ileitis) u otras Radionecrosis, siguiendo las indicaciones de los oncólogos responsables. También puede ser muy útil en el tratamiento complementario de los trastornos o retardos de cicatrización de personas diabéticas, o que sufren trastornos vasculares importantes, u otras situaciones en que tengan heridas de evolución tórpida que no cicatrizan. También en las infecciones crónicas de muy larga evolución como las Osteomielitis crónicas recalcitrantes.

De forma general, la OHB puede ser una ayuda importante en todas las situaciones en que exista falta de oxígeno en una herida, en un órgano, o en un sistema orgánico que comprometa la integridad de un tejido o de una función esencial para el organismo. La lista sería muy amplia y variada, y son los médicos hiperbaristas especializados los que pueden facilitar información adecuada y fiable sobre la conveniencia o no de aplicar un tratamiento con Oxígeno a presión en cámara hiperbárica.

El CCCMH, no recomienda la utilización de la OHB en personas con comportamiento autista, en enfermos con Parálisis cerebral, Tinnitus, Parálisis facial, ni en otras indicaciones vetadas por el Comité Europeo de Medicina Hiperbárica (ECHM).

EFECTOS SECUNDARIOS DE LA OXIGENACION / OXIGENOTERAPIA HIPERBARICA

Todas las terapéuticas tienen efectos secundarios, y ocultarlos sería falsear la realidad. Igual que sus indicaciones terapéuticas, los efectos indeseables de la OHB dependen por un lado de los efectos físicos y directos del aumento de presión y por el otro de las elevadas presiones parciales de oxígeno. Inicialmente, todos los incidentes propios del buceo podrían tener lugar en una cámara hiperbárica. Por las mismas razones, las personas que han de recibir OHB, y los especialistas responsables del tratamiento, han de aprender a evitarlos, igual que los buceadores.

Dolor de oídos y de senos - Barotraumatismos. Todas las cámaras, mono o multiplaza, comparten el riesgo de que el paciente sufra lesiones barotraumáticas otorrinolaringológicas cuya frecuencia es inversamente proporcional al tamaño de la cámara; a mayor volumen menor dificultad para compensar la presión. Las modificaciones del volumen de los gases producen una disminución del contenido aéreo de la caja del tímpano y de los senos paranasales, que el paciente debe aprender a compensar realizando la maniobra de Valzalva, igual que los buceadores; en enfermos inconscientes, y en situaciones especiales de incapacidad, es recomendable practicar una miringocentesis. De otra forma el paciente puede experimentar una lesión barotraumática del tímpano que, incluso en la peor situación de una perforación, cicatrizará a los pocos días sin problemas. El personal sanitario que acompaña a los pacientes en el interior de la cámara multiplaza tiene como objetivo principal evitar este problema. Es posible, aunque muy poco frecuente, la observación de una barodontalgia, análoga a la de los viajes en avión o aerostato, en casos de caries molar y obturaciones deficientes. Una despresurización súbita de la cámara, igual que en los aviones comerciales, podría ocasionar lesiones explosivas graves también en el aparato respiratorio, con Síndrome de hiperpresión intratorácica. Este riesgo es mayor en las cámaras monoplaza, a causa de su reducido volumen propenso a una rápida descompresión explosiva en caso de fuga mínima, y por la ausencia de personal sanitario ayudando a los pacientes. Con todas las precauciones, la prevalencia de lesiones barotraumáticas es muy baja.

Miopía transitoria - Trastorno seudorrefractivo reversible. Algunas personas que reciben tratamientos OHB continuados pueden desarrollar a partir de la sexta semana una alteración aparente de la refracción que se conoce como Miopía hiperbárica. No se trata en realidad de un trastorno de la refracción, pero el efecto funcional es idéntico, y más aparente en las cámaras monoplaza. Si la persona afecta era hipermétrope, como es frecuente en personas de edad avanzada, experimentará una mejora de su función visual, lo cual podría ser valorado como un efecto terapéutico si el personal sanitario no está bien informado. Para consuelo de los primeros, y frustración de los segundos, este efecto es transitorio y reversible en todos los casos unas semanas después de la finalización del tratamiento.

Maduración de Cataratas preexistentes. La OHB no desencadena cataratas en ojos previamente sanos. Pero las personas portadoras de este trastorno pueden experimentar una aceleración de su evolución si reciben tratamientos OHB prolongados. Es posible que este fenómeno sea más frecuente en los pacientes que reciben el oxígeno a través de casco integral en lugar de mascarilla nasofacial en las cámaras multiplaza, y con m más razón en todas las monoplaza puesto que la difusión del oxígeno en la cámara anterior del ojo es significativamente mayor.

Crisis hiperóxicas. Cuando el tratamiento precisa una presión muy elevada –alrededor de los 303,1Pa (3ata)– algunas personas sensibles pueden desarrollar un síndrome de irritación cortical que se manifiesta en forma de brote convulsivo seudocomicial. Cede inmediatamente al retirar el sistema de suministro de oxígeno y, como en los ataques epilépticos, puede permanecer un período transitorio de obnubilación y amnesia postcrisis. Este fenómeno fue descrito por primera vez en 1880 por el gran fisiólogo francés, Paul Bert. La prevalencia es muy variable. En la experiencia de CRIS-UTH se produce una crisis hiperóxica cada 2000 sesiones a 303,1Pa (3ata), las cuales sólo se alcanzan en los accidentes de buceo, en las intoxicaciones por CO, y en las INPBs. Por las mismas razones, este riesgo es mayor en una cámara monoplaza.

Accidentes descompresivos. Una despresurización súbita de la cámara, si los pacientes estuviesen respirando aire, podría producir un accidente de descompresión idéntico al de los buceadores con escafandra. Este riesgo es excepcional en los pacientes que reciben OHB, pero si los camaristas, a los que corresponde la presurización y despresurización de la cámara, no siguieran los procedimientos establecidos de forma correcta, el personal sanitario que acompaña a los enfermos, pero que no respira oxígeno durante la sesión de tratamiento, podría sufrir un accidente disbárico idéntico al de los buceadores. Por todas estas razones, no es aceptable que las cámaras monoplaza sean manipuladas por personal que no ha recibido formación detallada y especializada.

CONTRAINDICACIONES DE LA OXIGENACION / OXIGENOTERAPIA HIPERBARICA

Como tantas veces en Medicina, es necesario valorar cuidadosamente el beneficio que la OHB aportará a un enfermo frente a un posible efecto secundario relacionado con alguna enfermedad preexistente o una situación coincidental. En sentido estricto no existe ninguna contraindicación absoluta que impida aplicar un tratamiento hiperbárico si la indicación es primordial. La profesionalidad del personal sanitario titulado en Medicina hiperbárica, y del operador de cámara especialista, junto al seguimiento estricto de las recomendaciones y limitaciones establecidas en el European Code of Good Practice in Hyperbaric Medicine, permite hacer frente a todos estos problema.

PRECAUCIONES TECNICAS DEL TRATAMIENTO HIPERBARICO

El riesgo de deflagración es implícito a la presurización ambiental en ambientes cerrados, como aviones, submarinos, automóviles o autocares en los que las puertas hayan quedado atrancadas a causa de un accidente. Es el caso también de las cámaras hiperbáricas multi o monoplaza, con el agravante de las mayores concentraciones interiores de oxígeno a presión superior a la atmosférica. La historia hiperbárica mundial de los últimos 50 años, documenta episodios de explosión de cámaras monoplaza, y deflagraciones masivas tanto en cámaras mono como multiplaza. La prevalencia es baja, pero los resultados en todos los casos fueron catastróficos. Esta es la razón principal de la existencia de las agencias internacionales de control y prevención, entre las que destacan las americanas NFPA102 y PVHO103, y en Europa el European Code of Good Practice in Hyperbaric Medicine que además de definir procedimientos de trabajo y de control, establece las normas estrictas de prevención de accidentes con especial atención a las medidas activas y pasivas para prevenir o combatir un incendio en medio hiperbárico. El riesgo hipotético de deflagración es implícitamente mayor en una cámara monoplaza que se presurice con oxígeno puro, por lo cual los controles de seguridad han de ser necesariamente más estrictos.

Las cámaras multiplaza son de mayor diámetro y cuentan con dispositivos de detección y control de todo tipo. Para mayor seguridad se presurizan con aire comprimido y los enfermos respiran el oxígeno desde una fuente exterior en circuito semiabierto. La exhaustación, que siempre está enriquecida con oxígeno espiratorio, se vierte al exterior de la cámara a fin de evitar una concentración interior excesiva la cual, obligatoriamente, debe estar monitorizada en registro digital o analógico continuo. Es una absoluta e irresponsable temeridad confiar el manejo y control de una cámara hiperbárica mono o multiplaza a personal que no haya recibido formación especializada, tal como el ECGP estipula, que debe incluir operación segura de sistemas hiperbáricos y la prevención activa y pasiva de accidentes con especial atención al riesgo de incendio.

IMPACTO ECONOMICO

Las grandes diferencias técnicas y asistenciales entre unos Centros hiperbáricos y otros, necesariamente han de condicionar el coste unitario de una sesión de OHB. El gasto implícito a la presurización de una cámara monoplaza de pequeño volumen y para un solo enfermo, no pude ser comparable al de presurizar una cámara multiplaza de gran tamaño con asistencia intensiva en su interior. Tampoco la utilización de caudales elevados de oxígeno criogénico medicinal puede compararse a la aplicación del mismo volumen de gas procedente de recipientes medicinales, ni menos aun con el bajo consumo cuando se utiliza un dispositivo en circuito cerrado para cámaras de poco volumen, con absorbentes de dióxido de carbono en su interior, cuya concentración no será nunca del 100%. Pero el coste de los servicios ofertados en España no refleja esas diferencias. Considerando la inversión previa, la amortización de material, la dotación humana, los recursos disponibles, y la calidad de los servicios prestados, el coste de un tratamiento en una cámara monoplaza es más caro que en una cámara multiplaza.

El impacto económico es sorprendentemente bajo comparado con los medicamentos modernos no financiados y con las tarifas de otras terapéuticas complementarias. El monto final de un tratamiento hiperbárico completo dependerá también del número de sesiones OHB necesarias. La valoración del la relación coste/efecto/beneficio ha sido siempre una preocupación constante en todas las reuniones del ECHM y así se refleja en publicaciones críticas. A corto plazo, la implementación de OHB en el entorno hospitalario produce un incremento del coste en relación directa a las características del centro y al número de tratamientos aplicados. Pero a medio y largo plazo, el impacto de la OHB en la asistencia pública es altamente rentable si se mide en acortamiento de los días de hospitalización, reducción del consumo de fármacos, limitación de exploraciones complementarias, y sobretodo racionalización de terapéuticas paliativas por persistencia de secuelas que podrían haberse evitado. Todo ello grava de forma muy elevada y preocupante los recursos sanitarios públicos.

observaciones anteriores pueden despertar la natural alarma. Como alternativa, es necesario preguntarnos qué hay más arriesgado en el mundo que una central nuclear, de las cuales hay tantas en la península ibérica; o bien ser conscientes del riesgo real implícito a toda unidad hospitalaria de radiología, o bien a un centro de diagnóstico nuclear, o a la utilización de radiaciones ionizantes para el tratamiento del cáncer. La respuesta es tan obvia como la evaluación del riesgo implícito. Los hospitales de tercer nivel son instalaciones sanitarias seguras a pesar de disponer de sofisticados aparatos de Rayos X, unidades de manipulación de Isótopos radioactivos, y potentes dispositivos de Radioterapia oncológica. No es la sofisticación del artilugio lo que establece el riesgo sino el diseño de la instalación, la manipulación adecuada de los dispositivos, y sobretodo el mantenimiento de todo el conjunto realizando las revisiones y controles periódicos estipulados.

Por esta razón, la comunidad hiperbárica declaramos nuestra profunda preocupación por la laxitud en las normativas de algunas comunidades y la ausencia de personal inspector cualificado, que están permitiendo la proliferación de unidades hiperbáricas fuera de todo control desde su concepción, diseño, instalación, y utilización. Si algún día se produce un accidente en uno de esos centros, no será solamente lamentable para los enfermos accidentados y sus familias; ni tampoco lo será para el personal del centro; ni tampoco será responsabilidad única de los propietarios de la instalación; ni menos aún exclusivamente del fabricante de la cámara. Si algún aciago día, se produce un accidente hiperbárico, se tratará de una auténtica catástrofe nacional de repercusiones y alcance imprevisibles. Entre todos, autoridades, profesionales, usuarios, y beneficiarios, debemos velar para que esto nunca ocurra.

 

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